Encuentros transformadores

“Jacob, por su parte, se adelantó a ellos, inclinándose hasta el suelo siete veces mientras se iba acercando a su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro y, echándole los brazos al cuello, lo abrazó y lo besó. Entonces los dos se pusieron a llorar.” Génesis 33:3-4

La vida de Jacob es una vida llena de muchísima riqueza. Junto con Abraham e Isaac, es considerado como uno de los patriarcas del pueblo de Israel. Padre de 12 hijos y 1 hija, quienes, a la postre, se convertirían en las tribus de la naciente nación israelita.

Sin embargo, cuando leemos la historia de su vida en el libro de Génesis, nos damos cuenta que su nombre “Jacob” (que significa “suplantador” o “engañador” o “el que toma del talón”) representa con mucha fidelidad su manera de actuar, y también el trato que recibió de otros. Una vida llena de engaño…

Sigue leyendo

Anuncios

En el principio Dios…

Conocer al libro de Génesis como el libro de “el principio” o “los orígenes” (“bereshit” en hebreo), es sin duda un entendimiento que marca todo acercamiento posterior a las páginas de la Biblia. Saber que Dios se revela a sí mismo sin lugar a dudas como el Creador de todo lo que existe, define ya por sí una cosmovisión que debe ser centro y base de la vida de todo creyente. Dios es el Creador. Así lo muestra Génesis. Si nosotros somos, es por su voluntad creadora; si nosotros le conocemos, es por su deseo de revelarse y establecer una relación con nosotros. No una relación entre iguales, sino una relación entre Dios y criaturas.

Como seres humanos, debemos nuestra existencia a Dios. Hombres y mujeres por igual hemos sido creados a su imagen, y dotados de singularidades que nos distinguen del resto de la creación divina. Al estudiar Génesis, entendemos en su justa medida la valía que tiene cada ser humano, no por cuestiones como su condición económica, cultural, educativa o racial, sino por percibirnos como creados a Su imagen y semejanza, dotados de dignidad y sentido de propósito.

Con tristeza vemos que en nuestros días, esta dignidad y sentido de propósito pierde su brillo por los efectos del pecado sobre todo y sobre todos. Así lo presenta el mismo primer libro, desde la caída del hombre. Sin embargo, Dios muestra su misericordia al elegir un hombre, para de él levantar una nación especial. Un pueblo para sí. Su formación ha de dar esperanza a toda la humanidad. La esperanza de que Dios permanece Fiel aún a pesar de nuestros errores. La esperanza de una salvación completa a través del linaje de Su pueblo. La esperanza del restablecimiento de una relación entre el Creador y su creación.

Sigue leyendo

“Bendecir” y “juramento” en Génesis 26:1-5

“Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. (Génesis 26:1-5)

Sigue leyendo

Actitud Faraónica

Éxodo 1:8 “Tiempo después, subió al poder de Egipto un nuevo rey que no conocía nada de José ni de sus hechos”

Al leer las últimas páginas del libro de Génesis y comenzar con las primeras del libro del Éxodo, uno puede percibir un cambio abismal en las condiciones de vida del pueblo de Israel, y en la actitud de Faraón hacia ellos.

Sigue leyendo