Dios: El Pastor de Efraín, de Judá y de todas las naciones

Ezequiel 37:19-28 “diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los pondré con el palo de Judá, y los haré un solo palo, y serán uno en mi mano. Y los palos sobre que escribas estarán en tu mano delante de sus ojos, y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios. Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre. Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre. Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y sabrán las naciones que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.”

En este hermoso pasaje del profeta Ezequiel, Dios promete una salvación a Su pueblo a pesar de la situación de Exilio en la que se encuentran a causa de su pecado. Las palabras dadas al profeta llenan de esperanza. Esperanza de Restauración. Sin embargo, esta esperanza se haría extensiva no sólo a Efraín y a Judá (pueblo de Israel) sino también a todas las naciones.

Este breve escrito intenta definir al menos 4 palabras importantes de este pasaje: EFRAÍN, JUDÁ, NACIONES Y PASTOR. 

Ciertamente es necesario conocer qué significado tienen estas palabras para los tiempos del profeta Ezequiel, y para ello, vale la pena intentar entender un poco mejor su significado. Sirva para ello este sencillo análisis teológico de las palabras presentadas en el pasaje.

ANÁLISIS TEOLÓGICO

1. Elegir palabras con peso teológico

  1. Efraín (v. 19)
  2. Judá (v. 19)
  3. Naciones (v. 21)
  4. Pastor (v. 24)

2. Definir las palabras escogidas

EFRAÍN

El nombre “Efraín” significa “doblemente fructífero”. El nombre se utiliza para diferentes personajes del Antiguo Testamento, pero de manera principal, se refiere al Hijo de José y Asenat, hermano de Manasés y patriarca de una de las tribus de Israel, quien nació en Egipto cuando su José ocupaba el cargo de mayor importancia después de Faraón en aquella nación (Génesis 41.50)

Al ser una de las tribus de Israel, su nombre hacía referencia a toda la tribu (al igual que las demás) y en tiempos del Éxodo, cuando Moisés bendijo a los israelitas, habló de modo profético de las “decenas de millares de Efraín”, (Deuteronomio 33:17) anticipando la grandeza que la tribu cobraría a lo largo de la historia del pueblo de Israel.

Para tiempos de la conquista, Efraín recibió una rica y grande región al centro del país. Tenía a Dan y a Benjamín al sur, Gad al este y Manasés al norte (Josué 16.1-10). Poco o a poco se fue consolidando como una de las tribus más fuertes en la región Norte de Israel. Para el tiempo de la división del Reino (930 a.C.) la supremacía de Efraín entre las tribus del Norte llevó a que “Efraín” pasara a ser un sinónimo para el “Reino del Norte”, también conocido como “Israel”.

El Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado de Wilton Nelson señala: “Al parecer, fue una tribu dominante y en su regionalismo llegó a poseer su propio dialecto (Jueces 12:5-6). Fue tanto el predominio de esta tribu, que en muchos pasajes bíblicos se cita el reino del norte como reino de Efraín (Oseas 4:17). El profeta Oseas habla de la caída de Efraín (Oseas 11:1-12), dejando ver la ingratitud de esta gente ante el permanente y cuidadoso amor de Dios.”

Tras los graves casos de idolatría en Efraín, éste fue derrotado de manera definitiva en el 722 a.C. por las tropas asirias.

Es evidente que el término Efraín en este pasaje de Ezequiel (cuyo contexto es la caída del Reino del Sur ante el imperio Babilónico) se refiere, no a una persona, sino a todo el Reino del Norte o Israel. La promesa de Dios dada a Ezequiel es acerca de la restauración de Efraín y de Judá. Los que durante mucho tiempo estuvieron divididos, e incluso sufrieron de los embates y deportaciones por manos extranjeros, en un futuro serían restaurados y vueltos a juntar por obra de la poderosa mano de Dios.

JUDÁ

El Nuevo Diccionario Bíblico Certeza, presenta que el nombre “Judá” que significa “alabado” (de la raíz “yadá”), se refiere al cuarto hijo de Jacob de su esposa Lea (Génesis 29:35) Judá pronto representó un papel preponderante entre sus hermanos. Si bien Génesis 49:8–12 no es estrictamente una promesa de realeza para Judá (según el Diccionario Certeza), sino más bien de grandeza y liderazgo de la tribu, aunque la promesa de “Siloh” si haría referencia a la realeza a futuro.

La grandeza tribal de Judá creció a lo largo de la historia. Comenzó a cobrar importancia en la parte sur del territorio en Israel. Ya para la época de Saúl vemos que al contingente de Judá se lo menciona separadamente (1ero. de Samuel 11:8; 15.4; 17.52; 18.16).

Después de la muerte de Saúl la división entre Judá y las demás tribus se hizo patente al ser coronado David como rey de Judá en Hebrón (2do. de Samuel 2:4) antes que la coronación de David como rey sobre “todo Israel” (2do. Samuel 5:1–5). Para el año 830 a.C. (como ya se mencionó anteriormente) Judá e Israel se dividen en dos reinos separados, y al aceptar reyes diferentes, obraron de conformidad con sus derechos como entidades políticas separadas. “Judá” es conocido también como el “Reino del Sur”. El Diccionario Certeza menciona: “La herencia de las riquezas de Salomón parecía haberle dado a Judá una ventaja en el momento de la separación, a pesar de que sus tierras eran menos fértiles, y de que tenía menos población en comparación con el Norte.”

Los avances iniciales de Asiria no parecen haber afectado a Judá, sin embargo, la revuelta de Ezequías en el 705 a.C., aniquilada por Senaquerib cuatro años más tarde, redujo a Judá a una sombra de lo que había sido; por lo menos dos tercios de la población pereció o fue llevada en cautiverio, y perdió una buena proporción de su territorio. Los días del Reino del Sur estaban contados. Bajo el reinado de Josías comenzó un último gran avivamiento del fervor religioso y nacionalista. Nabucodonosor, rey Babilonio, deportó a los principales líderes de Judá en 597 a.C. Finalmente Sedequías, último rey del Sur, sucumbió en el 587-586 a.C. al embate de la nueva potencia babilónica.

Con respecto a lo sucedido a Ezequiel, el Diccionario Bíblico Certeza menciona que personajes como él, “fueron ubicados en comunidades en el territorio de Babilonia, donde aparentemente gozaron de plena libertad, salvo el derecho a cambiar de domicilio; los artesanos con experiencia se convirtieron en integrantes de un equipo laboral móvil, del que se valió Nabucodonosor en sus proyectos de edificación.”

En el pasaje estudiado, Ezequiel profetiza la obra de Dios tras el período del Exilio. El Señor restauraría el poder de Israel y de Judá, ya no como dos reinos independientes uno del otro, sino ahora juntos y en esplendor como la nación que en días de la monarquía unida fueron. 70 años después del exilio, Dios permitió la repatriación de los cautivos de Judá, para regresar a su Tierra y reconstruir las ruinas (Jeremías 25:11,12)

NACIONES

El término ocupado en este pasaje es “Goyim”. “En hebreo existe una tendencia a emplear el término “Goy” para designar a un pueblo bajo el aspecto político y territorial, de modo que su significado se acerca al de nuestro término “nación”, sin embargo, en las Escrituras, las formas plurales (“goyim” = “naciones”) por lo general se refieren a las naciones gentiles.

El Vocabulario de Teología Bíblica de Xavier Leon-Dufour, aporta datos importantes con respecto a la teología respecto a las “naciones”, en tiempos de los profetas del Exilio, en su sección “Israel y las naciones en la profecía”. Cito textual dada la riqueza de la aportación a este análisis: “La perspectiva de la profecía no depende ya aquí de la experiencia; es la realización ideal del designio de Dios, que los profetas dejan entrever al final de los tiempos. Según los valores que representan las naciones, figuran en este cuadro ora para sufrir el juicio de Dios, ora para participar de su salvación.

  1. Juicio de las naciones. Los oráculos contra las naciones son clásicos en todos los profetas (Isaías 13-21; Jeremías 46-51; Ezequiel 25-32). Adquieren un significado particular en época tardía, cuando la destrucción de los opresores paganos aparece como la condición necesaria de la liberación de Israel. Dios, cuando venga su día, quebrantará a Gog, rey de Magog, tipo de estos tiranos sanguinarios (Ezequiel 38-39). Se enfrentará con todas las potencias enemigas (Joel 4:9-14; Zacarías 14:1-6,12ss), destruirá sus ciudades (Isaías 24,7-13) y juzgará a sus reyes (Isaías 24:21ss). La historia ejemplar de Judit y el apocalipsis de Daniel están construidos sobre este tema (cf. Daniel 7, 11:21-45), al que la persecución de Antíoco da una actualidad trágica.
  1. Salvación de las naciones. Pero el díptico tiene otra cara. En efecto, la salvación final no será patrimonio de Israel. Si el pecado rompió desde los orígenes la unidad del género humano, la conversión final de las naciones debe permitir rehacerla. Helas que llegan a Jerusalén para aprender la ley de Dios, con lo cual retorna la paz universal (Isaías 2:2ss). Se vuelven hacia el Dios vivo (Isaías 45, 14-17.20-25) y participan en su culto (Isaías 60:1-16; 25,6; Zacarías 14:16). Egipto y Asiria se convierten e Israel les sirve de enlace (Isaías 19:16-25). Yahveh, poniendo término a la dispersión de Babel, reúne en torno a sí a todas las naciones y todas las lenguas (Isaías 66:18-21). Todos los pueblos le reconocen por Rey, todos se reúnen con el pueblo de Abraham (Salmos 47), todos dan a Sión el título de Madre (Salmos 87). El Siervo de Yahveh desempeña para con ellas, como para con Israel, la función de Mediador (Isaías 42:4-6). Así debe volver a formarse el último día un pueblo único de Dios que recobre el universalismo primitivo. Si la ley daba a Israel una apariencia de exclusivismo, se ve que la profecía vuelve a enlazar con las amplias perspectivas del misterio original.”

Es muy interesante comprender que las naciones forman parte del plan redentor de Dios. Aun cuando en este pasaje de Ezequiel, el foco de atención sea la restauración futura de la nación israelita, la relación de Jehová con las demás naciones corre a lo largo del Antiguo Testamento. Dios emite juicios a las naciones impenitentes y extiende su salvación a las naciones que se arrepienten. Dios es el Dios de Israel, sin embargo, también Dios es el Dios de las naciones.

PASTOR

Es el término hebreo “Ra-ah”. Wilton M. Nelson indica el sentido principal del término, aludiendo al encargado de atender y cuidar ovejas.

El término “pastor” se menciona por primera vez en Génesis 4.2, y el oficio es vigente en muchas culturas hasta nuestros días. Las ovejas necesitan constante vigilancia y protección. Deben dormir en un corral cerrado (redil), y de día, el pastor debe llevarlas al campo en busca de pasto y agua (Salmos 23; Ezequiel 34:14). Nelson también apunta a su carácter poco agresivo (Isaías 53:7) e indefenso (Miqueas 5:8), por lo que el pastor tiene que defenderlas de las fieras  y otras amenazas (1ero. de Samuel 17:34ss), protegerlas del mal tiempo, buscar a las descarriadas y sanar a las enfermas (Ezequiel 34:4). Sin pastor, las ovejas generalmente mueren (Números 27:17).

Dios es por excelencia el “Pastor de Israel” (Salmos 80.1; 23.1; Jeremías 31:10). Sin embargo, y en el contexto del pasaje analizado, se entiende que en la nación también se le designaba el título de “pastor” a toda aquella persona que estuviera en situación de alta autoridad o poder.

Es a los Reyes, Gobernadores y Líderes religiosos de Israel a los que se les consideraban “pastores” que se responsabilizaban por el bienestar de su pueblo. Los profetas en muchas ocasiones hablaron en contra de estos “pastores” por cometer actos en contra de su pueblo o ignorar sus sufrimientos (Jeremías 2:8; 25:32-38; Ezequiel 34:2; Zacarías 13:7).

En tiempos del exilio, aparece la esperanza del Pastor que vendrá al fin de los tiempos para apacentar a su pueblo, reemplazando a todos aquellos pastores infieles a lo encomendado por Jehová. Este “Pastor” sería el Mesías, Jesucristo. (Isaías 40:10ss; Jeremías 23:1-4; Ezequiel 34:2-10; Miqueas 4:6ss, Mateo 25:31ss; Juan 10; Apocalipsis 7:17).

3. Examinar las palabras con la teología contemporánea

EFRAÍN

En la teología contemporánea el término “Efraín” significa lo mismo que en el profeta Ezequiel. Designa al Reino del Norte.

Al igual que Ezequiel, Jeremías también menciona la restauración para Efraín: “Esperanza hay también para tu porvenir, dice Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra. Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud. ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿No es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.” (Jeremías 31: 17-20)

JUDÁ

En la teología contemporánea el término “Judá” significa lo mismo que en el profeta Ezequiel. Designa al Reino del Sur.

También se hacen evidentes las promesas de Dios de restaurar a su pueblo, luego del tiempo de la deportación babilónica. Dios tendrá misericordia de Judá, y regresará a su pueblo a Jerusalén.

Jeremías 33:3-9: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Porque así ha dicho Jehová Dios de Israel acerca de las casas de esta ciudad, y de las casas de los reyes de Judá, derribadas con arietes y con hachas (porque vinieron para pelear contra los caldeos, para llenarlas de cuerpos de hombres muertos, a los cuales herí yo con mi furor y con mi ira, pues escondí mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad): He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio. Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron. Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré.”

El profeta Daniel también designa al Reino del Sur como Judá, y confiesa que la situación que atraviesa el pueblo, es resultado de su pecado. Sin embargo, Daniel también alberga la esperanza de la pronta restauración del pueblo de Dios.

Daniel 9:5-9 “hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra. Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy lleva todo hombre de Judá, los moradores de Jerusalén, y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti. Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos. De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado”

NACIONES

El término “naciones” tampoco sufre alteración alguna en la teología contemporánea al profeta Ezequiel. Sigue designando, mayoritariamente, a los pueblos gentiles alrededor del pueblo de Dios. Dios reina sobre las naciones. El mismo mensaje profético se desarrolla en la teología contemporánea.

Jeremías 3:17-18  “En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón. En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres.”

Merece especial atención la teología de Daniel, en donde uno semejante a “Hijo de Hombre” sería el Rey sobre todas las naciones. Este sin duda alguna es un pasaje Mesiánico que tiene su cumplimiento en Jesucristo, el “Hijo de Hombre” que reinará sobre todas las naciones.

Daniel 7:13-14  “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”

PASTOR

La palabra “pastor” tampoco sufre cambio en la teología contemporánea. Designa a los reyes y autoridades en el pueblo de Dios, ya sea en el Reino del Norte (Efraín) o en el Reino del Sur (Judá), e incluso, a gobernantes de otras naciones.

Jeremías 51:23-24 “También quebrantaré por medio de ti al pastor y a su rebaño; quebrantaré por tu medio a labradores y a sus yuntas; a jefes y a príncipes quebrantaré por medio de ti. Y pagaré a Babilonia y a todos los moradores de Caldea, todo el mal que ellos hicieron en Sion delante de vuestros ojos, dice Jehová.”

De igual manera, en contraste con los pastores impíos de la nación, Jehová levantaría a un “Pastor” Justo. Esta también es una clara indicación mesiánica que se cumpliría en Jesucristo, el “Príncipe de los pastores”

Jeremías 23:1-6 “¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová. He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.”

4. Relacionar las palabras con la teología antecedente

EFRAÍN

Sólo existe un desarrollo en el uso de la palabra. No existe un cambio de la palabra en la teología antecedente. Históricamente la palabra Efraín designa, como se comentó en la definición, al hijo de José. De ahí en adelante, tras la conformación de Israel como nación (a través de la experiencia del Éxodo) Efraín se conforma como una más de las tribus de Israel. Adelante en el tiempo, la tribu de Efraín toma un liderazgo importante en las tribus del Norte, convirtiéndose así en un sinónimo para designar, en tiempos del reino dividido, al Reino del Norte.

En cuanto a la teología antecedente, la mención más importante quizá pueda ser la bendición que Jacob pronuncia sobre Efraín, confirmada por la historia del pueblo como cierta, pues Efraín se convierte en figura central del desarrollo nacional israelita.

Génesis 48:14-20 “Entonces Israel extendió su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito. Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día, el Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra. Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y asió la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés. Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque éste es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza. Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones. Y los bendijo aquel día, diciendo: En ti bendecirá Israel, diciendo: Hágate Dios como a Efraín y como a Manasés. Y puso a Efraín antes de Manasés.”

JUDÁ

Al igual que en el caso del término “Efraín” , Judá presenta sólo un desarrollo en cuanto al término, pasando de ser el nombre de uno de los hijos de Jacob, a ser el nombre de una de las tribus en Israel, a ser la designación para el Reino del Sur.

En la teología antecedente, quizá la referencia más importante sea también la bendición hecha por Jacob, en donde se anticipa el linaje real descendiente de la casa de Judá, el cual traería al Mesías, el Rey Ideal que gobernaría sobre Israel y sobre las Naciones.

Génesis 49:9-10Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos.”

NACIONES

El término naciones no sufre ningún cambio en la teología precedente. Sigue teniendo los mismos significados que en tiempos de Ezequiel, sin embargo, el uso de cada uno de ellos se acentúa de manera distinta, en las distintas épocas de la historia israelita.

En la literatura mosaica designa principalmente, a todos los pueblos que comienzan su configuración como naciones, a través de generaciones de familias y tribus. La “lista de las naciones” de Génesis 10 es muestra de ello. En el tiempo de la conquista, el término “naciones” alude principalmente a aquellos pueblos que habitan la Tierra Prometida, y que harán frente a Israel en su establecimiento en ella. Ya desde este tiempo, las “naciones” comienzan a tener cierta connotación negativa, pues Israel corre el peligro de imitar sus prácticas idolátricas. Comienza entonces a fortalecerse la idea de la separación entre el pueblo de Dios, Israel, y las demás naciones, o gentiles.

Josué 23:1-7 “Aconteció,  muchos días después que Jehová diera reposo a Israel de todos sus enemigos alrededor,  que Josué,  siendo ya viejo y avanzado en años, llamó a todo Israel,  a sus ancianos,  sus príncipes,  sus jueces y sus oficiales,  y les dijo:  Yo ya soy viejo y avanzado en años. Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por vuestra causa;  porque Jehová vuestro Dios es quien ha peleado por vosotros. He aquí os he repartido por suerte,  en herencia para vuestras tribus,  estas naciones,  así las destruidas como las que quedan,  desde el Jordán hasta el Mar Grande,  hacia donde se pone el sol. Y Jehová vuestro Dios las echará de delante de vosotros,  y las arrojará de vuestra presencia;  y vosotros poseeréis sus tierras,  como Jehová vuestro Dios os ha dicho. Esforzaos,  pues,  mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés,  sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra; para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado con vosotros,  ni hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses,  ni los sirváis,  ni os inclinéis a ellos.”

A partir de esa temprana fecha, el concepto de “naciones” como pueblos diferentes a la filiación que Israel tiene con Dios, permanece hasta tiempo del profeta Ezequiel.

PASTOR

En la teología precedente, la palabra “Pastor” no sufre cambio en su significado básico.  Su principal uso es el natural, es decir, el de designar a los cuidadores de ovejas. Sin embargo su utilización para designar a gobernantes es muy escasa, incluso, sólo se deduce.

Números 27:15-17  “Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué, hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca.”

BIBLIOGRAFÍA

Leon-Dufour, Xaviar (s/a) Vocabulario de Teología Bíblica; recuperado de Biblioteca Electrónica “E-Sword”

Nelson, Wilton M (s/a) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia; recuperado de Biblioteca Electrónica “E-Sword”

Vine, W. E. (s/a) Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento Exhaustivo, recuperado de Biblioteca Electrónica “E-Sword”

(s/a) (s/a) Diccionario Bíblico Mundo Hispano; recuperado de Biblioteca Electrónica “E-Sword”

(s/a) (s/a) Diccionario Teológico Enciclopédico de Verbo Divino; recuperado de la Biblioteca Electrónica “E-Sword”

(s/a) (s/a) Nuevo Diccionario Bíblico Certeza; recuperado de la Biblioteca Electrónica “E-Sword”

(s/a) (s/a) Comentario de la Biblia de Estudio Diario Vivir; recuperado de Biblioteca Electrónica “E-Sword”

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s